Listado de productos por marca HACIENDA GRIMON

La familia Oliván posee una gran tradición y experiencia agrícola, vitícola y ganadera.

Fundada en 1999 por Paco Oliván, Hacienda Grimón es una pequeña bodega familiar situada en el Valle del Jubera, en plena Denominación de Origen Rioja, a las faldas de Camero Viejo.

La familia Oliván posee una gran tradición y experiencia agrícola, vitícola y ganadera.

Con el fin de obtener la máxima calidad en nuestros caldos, en Hacienda Grimón elaboramos los vinos de nuestras propias viñas, teniendo 38 hectáreas situadas en los términos de Lagunilla de Jubera y Santa Engracia, a una altitud media de 650  metros y repartidas por variedades: Tempranillo, Graciano, Garnacha y blanco (Viura, Sauvignon Blanc, Chardonnay).

De nuestra forma de hacer las cosas se deduce claramente una conciencia ecológica y una apuesta por lo tradicional en lo que al cuidado del campo se refiere.

Nuestros viñedos no se enriquecen con abonos minerales, seguimos utilizando para ello estiércol de oveja debidamente compostado como antaño.

Siguiendo esta filosofía tampoco se usa ningún tipo de veneno ni herbicidas, sustituyendo estos por laboreo tanto mecánico como manual, para lo que contamos con personal especializado.

Para los tratamientos en vegetal y siguiendo la misma línea, se usan únicamente azufres en polvo y sulfato de cobre.

Estas son algunas de las pautas que mejor definen nuestra filosofía de trabajo y que tienen como finalidad una producción reducida de aproximadamente 5500 kilos de uva por hectárea, y en consecuencia una mayor calidad del fruto.

Nuestros vinos se han elaborado partiendo de la producción de viñedos propios.

Vendimiada manualmente y tras una rigurosa selección en la propia viña, la uva se traslada a la bodega en cajas, donde se seleccionan los racimos por segunda vez antes de pasar al despalillado mecánico. Una vez pasado este proceso la uva-mosto pasa a depósitos de acero de 15.000 litros de capacidad, donde se produce la fermentación alcohólica, que dura entre nueve y doce días a temperatura controlada nunca superior a 29ºC.

Finalizada la fermentación se descuban los depósitos y se prensa el hollejo, para este proceso se utiliza en todos los casos la prensa vertical. Cada vino procedente de cada prensado vuelve siempre a su descubado original para así mantener fielmente las características de cada una de las fincas en el vino.

Terminados los procesos anteriores se mantiene el vino resultante de cada finca en su depósito junto con sus propias lías hasta que se produzca la fermentación maloláctica de forma natural.

Ya terminada toda la elaboración, se trasiega y pasa a  barricas de roble de 225 litros, donde transcurrido el período de crianza que corresponde según el tipo de vino, procedemos a embotellarlo. En este último paso cabe resaltar que con el fin de mantener todas sus características, ninguno de nuestros vinos es clarificado ni estabilizado en frío por lo que es posible que con el paso del tiempo pueda decantar alguno de sus componentes naturales. Es por esto que aconsejamos decantar.

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