ELABORACION
El garbanzo de Fuentesaúco, presente en nuestra gastronomía desde hace mucho tiempo y tan preciado que incluso en el siglo XVI estaba restringido solo para su consumo en las cortes. Con un color crema tostado y un tamaño más grande que pequeño se presenta como un producto tan indispensable en nuestra cocina como de calidad: gracias a que cuenta con la Indicación Geográfica Protegida, nos promete un producto mimado y controlado durante todo el proceso de cultivo, desde un estudio de la semilla hasta un empaquetado de calidad.
Al ser cultivados en el valle del río Guareña, el garbanzo de Fuentesaúco obtiene nutrientes de calidad, lo que aporta un valor añadido a nuestros cocidos y potajes, además de un gusto muy agradable ya que no pierde su hollejo al ser cocido gracias al pico que lo caracteriza. Vendrá acompañado de bacalao para dar un toque de sabor nuevo.
CONSERVACION
Este producto viene cocinado y herméticamente cerrado para su conservación sin refrigeración. Una vez abierto, consérvalo en la nevera y consúmelo en pocos días para garantizar la máxima calidad.
PREPARACION
Solo tienes que abrir el tarro, calentarlo en un cazo a fuego suave durante 5 minutos, acompañarlo y disfrutar.
También podría interesarle